Doula de nacimiento
No tienes que llegar al nacimiento intentando resolverlo todo sobre la marcha.
Como doula te ayudo a prepararte, entender tus opciones y contar con apoyo continuo durante la labor y el nacimiento.
Lo que tendrás al contratarme
✓ Preparación personalizada durante el embarazo
✓ Apoyo desde la fase temprana de labor
✓Acompañamiento presencial continuo durante fase activa y nacimiento
✓Herramientas de movimiento, respiración, masaje y confort
✓ Apoyo para comprender opciones y formular preguntas
✓ Participación activa de tu pareja
✓ Apoyo inmediato después del nacimiento
✓ Seguimiento posparto




El acompañamiento comienza antes de la labor
Ser tu doula no significa simplemente llegar cuando comienzan las contracciones.
Durante el embarazo trabajamos juntas para que conozca tus preferencias, expectativas, inquietudes y las circunstancias particulares de tu embarazo.
Podemos conversar sobre temas como:
Cómo reconocer el inicio de la labor de parto.
Cuándo ir al hospital o contactar al equipo de nacimiento.
Opciones disponibles para el manejo del dolor.
Movimiento y posiciones durante la labor.
Inducción de la labor de parto.
Epidural y otras intervenciones frecuentes.
Cesárea y nacimiento vaginal.
Preferencias para el nacimiento.
Participación de tu pareja o acompañante.
Piel con piel y primeras horas con tu bebé.
Inicio de la lactancia.
Qué preguntas conversar previamente con tu obstetra y pediatra.
El objetivo no es crear un guion rígido para el nacimiento, sino ayudarte a llegar mejor preparada para tomar decisiones aunque las circunstancias cambien.
Cuando comienza la labor
A partir de las 37 semanas permanezco disponible para mis clientas de nacimiento.
Durante la labor temprana podemos mantenernos en comunicación para valorar cómo evoluciona el proceso y ayudarte a decidir cuándo necesitas que me una a ti.
Cuando llega el momento, te acompaño de forma continua durante la labor y el nacimiento.
Dependiendo de tus necesidades, puedo ayudarte a:
Encontrar posiciones más cómodas.
Utilizar movimiento para favorecer el progreso de la labor.
Aplicar masajes y contrapresión.
Manejar las contracciones mediante respiración y ritmo.
Crear un ambiente más tranquilo.
Recordarte hidratarte, comer o descansar cuando sea apropiado.
Explorar diferentes alternativas de confort.
Entender lo que está ocurriendo cuando se plantean procedimientos o intervenciones.
Formular preguntas al equipo de salud.
Mantener a tu pareja involucrada en el acompañamiento.
Mi trabajo es acompañarte, no dirigir tu nacimiento. Las decisiones sobre tu cuerpo y tu bebé siempre te pertenecen a ti.
Tu pareja sigue teniendo un papel importante
Tener una doula no sustituye a tu pareja ni significa que tu acompañante quede fuera del proceso. Al contrario.
Muchas veces parte de mi trabajo consiste en ayudarle a saber qué hacer.
Puedo enseñarle cómo ofrecer contrapresión, cómo ayudarte a cambiar de posición, cómo acompañar tu respiración, cuándo darte espacio o cómo apoyarte cuando estás cansada.
La idea es crear un equipo alrededor de ti, no competir por un lugar a tu lado.


Después del nacimiento
Siempre que las circunstancias lo permitan, permanezco contigo durante las primeras horas después del nacimiento para acompañar la transición al posparto inmediato.
Este momento puede incluir:
Contacto piel con piel.
Primera toma o inicio de la lactancia.
Adaptación de la madre y el bebé.
Resolución de dudas inmediatas.
Acompañamiento emocional después de la experiencia vivida.
Posteriormente realizamos seguimiento posparto para conversar sobre tu recuperación, lactancia y cualquier situación que necesites revisar después del nacimiento.
Tres formas de acompañarte
Cada embarazo, cada familia y cada nacimiento son diferentes.
Por eso ofrezco tres planes de acompañamiento como doula de nacimiento, con distintos niveles de preparación y seguimiento antes y después del nacimiento.
Puedes elegir el plan que mejor se adapte a tus necesidades, al nivel de apoyo que deseas y a la preparación que ya tengas.
¿Qué pasa si necesito una cesárea?
Contratar una doula no significa que tu nacimiento tenga que terminar en parto vaginal.
Si durante el embarazo o la labor se presenta una situación que requiere cesárea, mi papel continúa siendo acompañarte dentro de las posibilidades permitidas por el centro de salud.
Podemos prepararnos previamente para hablar de tus preferencias en caso de cesárea, incluyendo aspectos como acompañamiento, contacto con tu bebé, piel con piel, separación madre-bebé y lactancia temprana.
Un cambio en la vía de nacimiento no significa que la preparación previa deje de ser útil.


Lo que una doula no hace
Es importante que tengas claro también cuáles son los límites de mi función.
Como doula:
No realizo diagnósticos médicos.
No indico medicamentos ni tratamientos.
No realizo procedimientos clínicos como parte del servicio de doula.
No sustituyo la atención de un obstetra, partera u otro profesional sanitario.
No tomo decisiones por ti.
No hablo en tu nombre ante el equipo médico.
Sí puedo ayudarte a comprender información, identificar preguntas importantes y encontrar las palabras para expresar tus preferencias.
Mi forma de acompañar
Creo profundamente en el derecho de cada mujer a recibir información comprensible, hacer preguntas y participar activamente en las decisiones relacionadas con su embarazo y nacimiento.
Mi enfoque combina preparación prenatal, acompañamiento emocional, herramientas prácticas para la labor e información basada en evidencia.
Llevo alrededor de diez años acompañando familias durante el embarazo y el nacimiento y he estado presente en cientos de nacimientos en diferentes contextos.
Esta experiencia me permite ayudarte no solamente a prepararte para el nacimiento que deseas, sino también para las diferentes situaciones que pueden surgir durante el proceso.


